La obra socioeducativa de La Salle Proyecto Alfa está dando que hablar en distintos medios de comunicación por lo que han calificado de una “revolución alfabetizadora” y de aulas donde las mujeres migrantes, a menudo invisibilizadas, vuelven a tener voz, poniendo el acento en que en Proyecto Alfa esta realidad cobra rostro y nombre propio cada mañana.

En un mundo basado en la comunicación social, a veces el silencio no siempre es voluntario. Para muchas mujeres que llegan a Melilla el silencio es una barrera invisible hecha de letras desconocidas y trámites incomprensibles. Por eso, lo que ocurre cada día en las aulas del colegio La Salle El Carmen de la ciudad no es solo una clase, sino una revolución de dignidad.

La alfabetización no es un fin en sí mismo, sino la llave que abre todas las demás puertas. Cuando una mujer aprende a escribir su nombre, a leer un cartel médico o a entender la nota del colegio de sus hijos, su postura cambia. Deja de ser una espectadora de su propia vida para convertirse en la protagonista.

Esta obra socioeducativa no es solo un lugar de aprendizaje académico, sino que es un espacio seguro. Muchas de las mujeres que se acercan hasta Proyecto Alfa cargan en sus mochilas historias de migración duras, miedos y, en ocasiones, las cicatrices de la violencia o la exclusión. Fieles a la esencia lasaliana de mirar hacia donde otros apartan la vista, Proyecto Alfa sigue siendo ese faro de acogida. No se buscan grandes titulares, sino esos pequeños milagros cotidianos: la sonrisa de quien por fin entiende un contrato de alquiler o la determinación de quien decide que su pasado no define su futuro.

Al final del día, lo que se pone en valor no son solo los resultados académicos, sino la capacidad de resistencia y superación de cada mujer. Porque cuando una mujer recupera su voz, toda la sociedad se vuelve un poco más justa y humana.

Referencias publicadas en medios sobre la labor de Proyecto Alfa: