Durante Semana Santa, nueve Hermanos, junto a la animadora María Teresa Iribarnegaray, vivieron un retiro dirigido y en silencio en la Casa La Salle de Arcas Reales, en un ambiente familiar y sencillo en el que habitó la Palabra de Dios gracias también a un lugar especial, con amplios caminos y un aire limpio que invitó a la quietud que requería este encuentro.

Los participantes tuvieron la oportunidad de hacer un recorrido por la Biblia, desde la Creación del Génesis hasta los hechos del Triduo Sacro. El eje conductor fue la revelación del amor de Dios para con sus criaturas, especialmente para con sus hijos, los hombres. Amor en la creación, amor en la caída y en la salvación, cercanía íntima de Dios a los hombres, filiación con el Hijo; y la experiencia de la Pascua, manifestación de amor infinito e inimaginable en Jesús, que “tanto como ama Dios a los hombres, que les da su Hijo primogénito, porque quiere que todos se salven”.

El silencio fue protagonista durante todo el encuentro, salvo durante la comida del Jueves Santo. En silencio y, al tiempo, compartido, porque cada día los Hermanos y su animadora se pudieron reunir para compartir oración y vidas, a partir de la reflexión ofrecida por la mañana. Sin duda, momentos para sentirse cercanos unos a otros.

La nota global de los reunidos fue altamente positiva, destacando lo adecuado de la dinámica y lo favorecedor del ambiente sereno y fraterno para los objetivos propuestos.