El último fin de semana de febrero La Salle Eibar abrió de par en par sus puertas y el eco de las risas y la energía compartida aún resuena. Esta edición de la Gazte Gaua fue especialmente significativa, logrando reunir a cerca de 340 personas entre jóvenes, monitores de Izartxo y responsables.

El encuentro fue un verdadero reflejo de la vitalidad de la red, contando con la participación e ilusión de los grupos de Izartxo y los colegios de La Salle Bilbao, La Salle Sestao, La Salle Zumarraga, La Salle Beasain, La Salle Andoain, La Salle Donostia y La Salle San Luis, quienes se unieron a los anfitriones de La Salle Eibar.

La jornada comenzó a las 19:00 horas con la recepción de los grupos y la organización en las aulas. Tras una breve reunión de coordinación de los monitores responsables, el patio inferior se llenó de vida a las 19:45 horas con la acogida oficial, dando paso a dinámicas de conocimiento que rompieron el hielo entre los jóvenes y las jóvenes de las distintas localidades.

La cena, compartida en los grupos de origen, sirvió para reponer fuerzas antes de dar paso a los juegos nocturnos, uno de los momentos clave para fomentar la creatividad y el trabajo en equipo. La velada continuó con un dulce paréntesis: el reparto de chocolate caliente a las 23:30 horas, el combustible perfecto antes de que la Diskofesta transformara el gimnasio en una auténtica pista de baile.

Tras el merecido descanso, aunque la emoción hiciera que costara dormir, el domingo comenzó con un desayuno compartido y un momento de recogida. El broche final lo puso la celebración en el patio grande, donde se puso en valor la magnitud de la red Izartxo, reafirmando los lazos de unión a pesar de la distancia geográfica.

A las 11:30 horas llegó el momento de la despedida, con las mochilas cargadas no solo de ropa, sino de nuevos amigos y recuerdos que serán para siempre.