Portugal acogió este inicio del mes de enero la visita del Hermano Superior General Armin Luistro, quien llegó el jueves 8 de enero acompañado del Hermano Consejero General Joël Palud y partió el domingo 11, tras varios días marcados por la fraternidad, la comunión y el fortalecimiento de la identidad y el sentido de pertenencia lasalianos.

La jornada del viernes estuvo dedicada de manera especial a la visita al colegio La Salle Barcelos. El día comenzó con una reflexión matinal junto a la estatua del Fundador, un momento significativo de conexión con las raíces carismáticas lasalianas y de acogida al Hermano Armin. A lo largo de la jornada, el Hermano Superior General mantuvo un encuentro con los educadores y se reunió con el alumnado en dos momentos distintos, mostrando una cercanía sencilla y auténtica que fue muy apreciada por la comunidad educativa.

Por la tarde, visitó la ONGD SOPRO, donde pudo conocer de primera mano su labor solidaria y social. Posteriormente, se desplazó a Braga para visitar el colegio S. Caetano, reforzando así los lazos con las diferentes presencias lasalianas en Portugal.

El sábado tuvo lugar el encuentro con las comunidades lasalianas, concebido como un espacio de diálogo profundo y sincero. Cada comunidad compartió dos fortalezas y dos fragilidades, en un ejercicio de discernimiento comunitario. En este mismo contexto, el Hermano Superior General y el Hermano Consejero Joël Palud ofrecieron su visión sobre la realidad actual del Instituto, subrayando la universalidad como una de sus grandes fortalezas y, al mismo tiempo, como un desafío: una identidad común que, en ocasiones, se vive con ritmos y procesos diferentes en las diversas realidades del mundo lasaliano.

El Superior General destacó también la misión que desarrollan las comunidades lasalianas de Portugal, no solo en el ámbito pastoral, sino también en el eclesial y, de manera muy especial, en el social. En este contexto, las animó a seguir profundizando en esta línea de apertura, que señaló como un signo claro de la presencia de Dios en medio de las comunidades y como una llamada a afrontar el futuro con esperanza.

En conjunto, fueron días de verdadera fraternidad y comunión, en los que el mundo lasaliano de Portugal se dio a conocer al Superior General. La presencia del Hermano Armin Luistro fue vivida como un auténtico impulso de identidad y pertenencia, y como un motivo de alegría y gratitud para todos los que forman la familia lasaliana en Portugal y en el Distrito Arlep (La Salle en España y Portugal).