Los directores de los cuatro centros La Salle reconocidos como uno de los 100 mejores colegios según el ranking de El Mundo (La Salle Maravillas, La Salle Nuestra Señora de Lourdes, La Salle Bonanova y La Salle Córdoba) recogían este miércoles 18 de marzo, acompañados por el director de la Red de Obras Educativas La Salle en España y Portugal, Julio González, su diploma acreditativo, tras asistir a la segunda edición del Gran Debate de la Educación promovido por el citado medio.

En esta edición del ranking, la primera en la que se hace entrega del reconocimiento en mano, La Salle se vio representada por La Salle Maravillas (Madrid), en el puesto número 2 de este listado; La Salle Nuestra Señora de Lourdes (Valladolid), situada en el número 24; La Salle Córdoba (Córdoba), en el número 56 y La Salle Bonanova (Barcelona), en el número 60.

Durante la jornada y antes de las menciones, los participantes escucharon la bienvenida por parte del filósofo Gregorio Luri, que centró la reflexión sobre la necesidad de promover la motivación tanto de los docentes como en el alumnado, poniendo en valor la cultura común como un elemento unificador en una sociedad en la que el conocimiento se plantea como la riqueza en un futuro. Esta sería una de las cuestiones que debería resituar el debate, para abogar por una educación en la que todos tengan su sitio y que se apoye en el conocimiento y el pensamiento estratégico y crítico como valores de desarrollo.

De igual forma se moderaron tres mesas redondas. La primera, bajo el título “Competencias para un futuro imprevisible: preparando a los estudiantes para un mundo en transformación” contó con la participación de Francisco Pujol (Universidad de Navarra), Sonia Díez (Fundación Educación), Román Rodríguez (Consejero de la Xunta de Galicia), María Dolores Vivas (Universidad Alfonso X El Sabio) y José Antonio Navas (Unidad Editorial). El debate se centró en este caso en las competencias que demanda el mercado laboral, la importancia de impulsar una reconversión del sector de la educación por ser un sector crítico, cómo trabajar por el bienestar emocional de los niños, niñas y jóvenes en la escuela o la apuesta por una orientación formativa motivada por la pasión antes que por otros criterios como las salidas laborales.

La segunda mesa redonda, bajo el título “La IA que transforma: Innovación educativa en la era algorítmica”, contó con María Comín (Microsoft), Antonio Hernández-Fernández (Universidad Politécnica de Catalunya), Alberto Sols (Universidad Europea) y Guillermo Cánovas (SM). En este punto la reflexión llevó a valorar los pro y contras de la inteligencia artificial, prestando atención a la formación del educador en esta materia para que, a su vez, oriente y acompañe al alumnado en el uso de la herramienta con tanto potencial como riesgo en un mundo cambiante en el que hay falta de referentes, falta de conocimiento sobre las consecuencias del mal uso de las tecnologías y falta de control sobre el uso de las mismas por los más jóvenes.

La última de las mesas redondas dio protagonismo a los educadores. “Nuevas formas de aprender: metodologías emergentes”, con Ángel Luis González (Muallem Prize y Global Teacher Prize), Fina Paulos y Óscar Rey (Premios Nacionales a Experiencias Educativas), Álvaro Moraleda (Universidad Camilo José Cela), recaló en la constante búsqueda de nuevas metodologías que acerquen el conocimiento al alumnado, teniendo en cuenta su motivación y en muchos casos las realidades diversas que se concentran en las aulas. Las metodologías deben ser no solo innovadoras, sino adecuadas para cumplir objetivos y que impacten en el alumnado, ayudándole en todo caso a adquirir una formación que le prepare para la vida.